Impuestos o barbarie, aunque lamentablemente muchos eligen barbarie (Artículo de Antonio García Martínez)

Impuestos o barbarie, aunque lamentablemente muchos eligen barbarie (Artículo de Antonio García Martínez)
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Acaba de declararse extinto el incendio originado el domingo 29 en el Llano de las Cabras. Apagarlo ha costado, aproximadamente, más de 300.000 euros
Cuando algunas personas preguntan para qué sirven los impuestos, conviene recordar incendios como el de este domingo en Sierra Espuña. A falta de una cifra oficial cerrada, una estimación razonable sitúa el coste operativo de estabilizar, controlar y rematar el incendio en una horquilla de entre 285.000 y 310.000 euros, con una cifra central cercana a los 300.000€.
Y hablamos solo de la respuesta inmediata: apagarlo, contenerlo, vigilarlo y evitar que fuera a más. No de la restauración ambiental posterior, ni de los daños ecológicos, ni del coste a largo plazo. Ese dinero no “desaparece”, o mejor dicho se diluye en el imaginario colectivo, que siempre suele ser a corto plazo. Sino que se convierte en medios y personas.
Se convierte en brigadas forestales, en bomberos, en voluntarios de Protección Civil, en coordinación, en vehículos, en helicópteros, en comunicaciones, en logística y, cuando hace falta, también en la UME.
Solo en el pico del operativo se movilizaron alrededor de 150 efectivos, con participación de brigadas forestales, bomberos del Consorcio, Protección Civil, medios aéreos y apoyo militar. Y eso cuesta dinero. Mucho dinero.
Pero la pregunta no es cuánto cuesta apagar un incendio así. La pregunta de verdad es:
¿cuánto costaría no tener medios para apagarlo?
Porque cuando arden cientos de hectáreas, los impuestos sirven exactamente para esto: para que haya una respuesta rápida, profesional y eficaz cuando las cosas se ponen serias.
No sirven solo para lo que usamos cada día.
Sirven también para lo que esperamos no necesitar nunca… hasta que un domingo el monte empieza a arder.
Desde aquí GRACIAS a todas las personas y operativos que se han volcado para desde primera o segunda línea apagar este incendio. Ojalá no tenga que seguir peleándome con algunas opciones políticas para convencerlos de que hay que invertir en bomberos, forestales, 112 y Protección Civil.